Son cientos de coleccionables repartidos por Hyrule.The Legend of Zelda: Breath of the Wild
tiene muchos secretos, demasiados para los jugadores que no pueden decicarle decenas de horas a un juego de mundo abierto, pero todos maravillosos. Un buen ejemplo son las Semillas de Kolog. En total son 900 y están repartidas por todo el universo del juego, por lo que conseguirlas todas es una tarea difícil.
Consiguiendo todas las Semillas Kolog
La utilidad estos objetos es ampliar el espacio del inventario de Link. Las semillas se obtienen cuando encuentras en el mapa a una de las minúsculas criaturas de estilo campestre. Cada uno de ellos te concede una Semilla de Kolog, que puedes canjear llevándoselas al personaje de Obab.

Para ampliar el inventario no es necesario coger las 900 semillas, pero un jugador se ha empeñado en lograrlas todas y lo ha conseguido. Lo que no esperaba es que la recompensa final fuera tan peculiar. A cambio ha recibido una “Semilla de Obab“, que por la descripción del objeto es una caca que “huele muy mal“.

Aunque todo parecía apuntar que este objeto a modo de recompensa no era más que un mero trofeo para presumir ante los colegas, gracias a la guía oficial de The Legend of Zelda: Breath of the Wild sabemos que sí tiene uso: nos permite activar el baile de Obab siempre que quieras.
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