De entre las muchas ventajas que pueden llegar a listarse sobre el teletrabajo, y pese a ser un gran defensor del modelo allí donde pueda aplicarse, reconozco que la desconexión no es una de ellas. Sin la posibilidad de soltar una de esas miradas que se entienden solas, la sensación de que siempre estás disponible puede convertirse en un problema para tu productividad, y en mi caso la única salida ha sido abrazar la inflexibilidad intencional y aprender a valorar mi tiempo.
Si tú también has terminado cayendo presa del burnout a base de correos que deben ser contestados al segundo, las notificaciones de Slack que te sacan de tu flow de trabajo, las reuniones que podrían haber sido un mail en Meets, y las impertinencias y peticiones constantes a través de Microsoft Teams, la inflexibilidad intencional es el superpoder que necesitas.
Los beneficios de la inflexibilidad intencional y cómo aplicarla
En plena era de la comunicación digital, el 58% de los empleados siente que debe estar constantemente disponible, pero aunque parecería un insulto a la inteligencia de nuestros jefes no hacerlo mientras estamos trabajando en remoto, lo cierto es que estamos ante una tendencia que resulta mucho menos productiva. La inflexibilidad intencional es justo eso, un sistema en el que priorizar tareas y tiempo para evitar distracciones.
De la mano de límites estrictos en tus comunicaciones, intentando evitar que entre el 52% y el 62% de nuestro tiempo de trabajo se escape entre los dedos con mensajes, correos y reuniones; alcanzar un estado mental en el que todo fluya y puedas alcanzar tus objetivos de forma más rápida es la mejor herramienta que puedes adoptar para hacer que explote tu productividad y tu creatividad como nunca.
Lejos de resultar borde o desinteresado, todo se reduce a la necesidad de marcar líneas y comunicar a tu equipo que durante el siguiente lapso de tiempo no responderás inmediatamente a mensajes no esenciales. A decir “ahora no” para priorizar tu lista de tareas ante conversaciones que pueden esperar.
¿Y si es algo muy urgente? Si es algo muy urgente, no te preocupes que ya harán por contactar contigo por todos los medios posibles. Es difícil establecer ciertos límites cuando eres el jefe o acabas de llegar, pero si conoces tus tareas y puedes permitírselo, te recomiendo encarecidamente que dejes de hipotecar tu tiempo en el teletrabajo a lo que otros puedan necesitar de ti en ese preciso momento. Silenciar notificaciones y marcar tu estado en tus herramientas de comunicación va a conseguir que tu concentración y productividad cambie por completo.
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La noticia
La inflexibilidad intencional en el teletrabajo es el único truco de productividad que me ha funcionado fuera de la oficina
fue publicada originalmente en
3DJuegos
por
Rubén Márquez
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